5. PROBLEMAS SENCILLOS VS COMPLEJOS
La forma de pensar influye en cómo resolvemos los problemas. Aquí se propone una forma particular de buscar respuestas a cuestiones relacionados a predios rurales.
Las actividades productivas en predios rurales pueden impactar en el mediano a largo plazo por la acumulación de efectos negativos sobre la vegetación, el suelo o el agua. Por ejemplo, el incremento de la carga animal generan el consumo de la vegetación, lo que afecta el crecimiento, forma y/o distribución de las especies vegetales presentes. Las consecuencias de estos impactos se observan con el transcurso del tiempo, y a veces amplificados más allá de lo previsible.
A menudo, las iniciativas para mejorar la economía y la producción predial no alcanzan los objetivos deseados, o su abordaje es muy complejo. A veces los buenos resultados duran poco. ¿Por qué sucede esto?

 
Cuando los problemas son sencillos como en el caso de la Figura 1A, donde A y B son la causa de C, y D de la consecuencia de C, la decisión es simple y su resultado previsible. Un tipo de razonamiento como el del esquema 1A se conoce como pensamiento lineal.
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Figura 1A Causalidad lineal.

 
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Figura 1 B Causalidad sistémica.
Sin embargo, los problemas de manejo sustentable suelen ser mucho más complejos, y se asemejan a la Figura 1B, donde causas y consecuencias se confunden: la causa A produce B y B genera C pero también afecta D, que impacta en E, y ésta en C, que a través de D vuelve a influir en A. Entonces, en el diagrama 1B entran en juego muchas causas que se influyen mutuamente por más de un camino, retroalimentándose, es decir, influyendo entre sí directa o indirectamente. El razonamiento de la Figura 1B se conoce como pensamiento sistémico. Aquí en contraposición le llamaremos causalidad sistémica.
 
En ambos casos es importante hacer explícitos estos análisis causales, de manera de poder transmitirlos, ponerlos a prueba y discutirlos, que es el primer paso a seguir a la hora de resolver problemas. Para ejemplificar podemos citar el viejo dilema de la gallina y el huevo, cuál fue primero. Desde el punto de vista de la causalidad lineal el diagrama conceptual nos remite a Figura 2A o a su inverso:
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Figura 2A Causalidad lineal.

 
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Figura 2B Causalidad sistémica.
Mientras que desde la causalidad sistémica existe una retroalimentación entre los factores involucrados (Figura 2B), esta forma de plantear relaciones causales de manera circular, donde los resultados de nuestras acciones se entrelazan a medida que transcurre el tiempo con un retardo o delay entre causas y consecuencias, es la base del comportamiento dinámico, en contraposición con el pensamiento lineal estático.
 
Algunos ejemplos permiten mostrar esta idea. En la Figura 2C más vientres producen más pariciones, y con más parición, en el futuro habrá más vientres.
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Figura 2C: Más vacas producen más terneros (++) y más terneros permiten obtener más vacas.
En la Figura 2D se muestra que una mayor cantidad de árboles que producen semillas promoverán la regeneración, que con el tiempo aumentarán la población de árboles. En ambos casos la interacción refuerza a los componentes de cada sistema.
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Figura 2D: Más árboles producen más retoños y éstos, con el tiempo, se convertirán en más árboles que semillen (++).
Pero también ocurren situaciones donde la interacción balancea (equilibra) el resultado, como es el caso de la Figura 2E. El aumento de la disponibilidad forrajera permite al tiempo un incremento de la carga, cuyo efecto mediato es la disminución del forraje, limitando la carga. Esta causalidad circular es una característica importante del pensamiento sistémico.
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Figura 2E: Mayor cantidad de vacas reduce la disponibilidad de forraje, pero más forraje permite más carga de ganado (+-) Se balancea
 
 
Figura 2E: Mayor cantidad de vacas reduce la disponibilidad de forraje, pero más forraje permite más carga de ganado (+-) Se balancea.
 
¿Pero que es un sistema?
Un sistema es un conjunto de elementos interconectados y organizados para alcanzar un objetivo. Es más que la suma de sus partes, ya que puede adaptarse, preservarse, evolucionar, responder a eventos, perseguir un objetivo y repararse para asegurar su supervivencia. La integridad del sistema se manifiesta en la relación coherente de sus partes.
Por ejemplo, una bicicleta, compuesta por el piñón, la corona, la cadena, las ruedas, el volante y el asiento, es más que la suma de estas piezas. Juntas, permiten la movilidad mediante el pedaleo, algo que las partes por sí solas no pueden lograr.
 
 
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Figura 3: Componentes desvinculados (izquierda) y bicicleta con sus elementos organizados (derecha).
 
 
En el diagrama de la figura 4, el rodeo, representado por los vientres aprovecha forraje del pastizal y del bosque (representado por las plántulas de regeneración y los árboles). Si el forraje es abundante se incrementarán las pariciones, y con ello la  cantidad de vientres y otros animales del rodeo, aumentando la carga ganadera. Por otra parte, la cosecha de árboles y la venta de animales aumentan los ingresos económicos. Además, la corta de árboles incrementará la intensidad de luz que llega al suelo, mejorando la oferta forrajera predial.
 
 
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Sin embargo, el pastoreo también afecta la capacidad de regeneración del bosque, por ramoneo de frutos de los árboles, o por el consumo o pisoteo de las plántulas establecidas. Estos efectos pueden no ser evidentes en el corto plazo, y en la medida que no se destinen ingresos económicos a proteger las plántulas o a reforestar, cabe esperar una futura disminución de la cobertura boscosa. Esta disminución, que previamente percibimos como positiva para el recurso forrajero, si es muy intensa podría contribuir a secar el suelo, perder calidad y cantidad de cobertura vegetal, disminuir el porcentaje de señalada y habilitar procesos de erosión, impidiendo la restauración del bosque.
 
Un predio es un sistema complejo con relaciones recíprocas entre sus componentes y procesos de cambio en distintos plazos. Su manejo sustentable requiere un análisis integrado y la identificación de relaciones multicausales y circulares. Analizar un sistema complejo a través de sus componentes e interacciones es útil porque permite establecer premisas, definir componentes y procesos, y usarlos para transmitir, discutir y probar la complejidad del sistema. El pensamiento sistémico es una herramienta poderosa que se puede usar con nuestros conocimientos y percepciones, y es ideal para el análisis grupal. Las decisiones de manejo basadas en este enfoque son más efectivas y duraderas que las soluciones simples o lineales.